Nuestra máquina de evisceración de pollos cubre la etapa más crítica en términos de valor de la línea, donde una manipulación descuidada reduce los márgenes y compromete el cumplimiento normativo. Todos los superficies de contacto están fabricadas en acero inoxidable 304 apto para uso alimentario, con soldaduras higiénicas, drenaje inclinado y conexiones para limpieza en sitio (CIP) que permiten una sanitización rápida y preparada para auditorías. Los módulos automatizados de apertura, extracción, recorte y separación de menudillos están diseñados como estaciones intercambiables, lo que le permite comenzar con una capacidad de 1.000 aves por hora y escalar hasta 12.000 sin necesidad de rediseñar la disposición de la planta. Sensores guiados por visión inspeccionan cada canal para detectar la posición del buche, las vísceras y los menudillos, y calculan trayectorias de corte óptimas que reducen la contaminación y el desperdicio. Un sistema centralizado de control PLC integra la evisceración con los procesos de enfriamiento y despiece, brindando a los supervisores visibilidad en tiempo real sobre el rendimiento, la temperatura y la capacidad de producción. En una planta argentina, el rendimiento de categoría A aumentó seis puntos tras la modernización, mientras que los reprocesos disminuyeron un tercio, demostrando el impacto de la precisión en esta etapa. Ofrecemos instalación completa, capacitación de operadores, paquetes de piezas de repuesto y diagnóstico remoto, para garantizar que su máquina funcione de forma fiable desde el primer día y cumpla con confianza los estándares HACCP, Halal y de exportación a la UE.